Ni siquiera pudiendo demostrar que es un tercero presta nombre y que le hicieron renunciar para pasar a estar registrado en el verdadero empleador, al cual ya le venia ademas facturando?
En este caso concreto que contas no, el problema que es ese "para pasar" a estar registrado al otro empledor no deja de ser una promesa sin obligacion legal de que ellos tengan que cumplirla. Tu derecho al reclamo depende de que al menos esa promesa si se cumpla.
Pongamosle como ejemplo, un caso parecido pero con una diferencia, el trabajador renuncia a la entidad,
y lo toma el sindicato despues (lo toma efectivamente). Esto ultimo seria la diferencia con el caso tuyo. En ese caso si el trabajador, quisiera reclamar su real antiguedad tendria que probar estas cosas:
1 - La tacita reconduccion laboral, osea que a pesar de la renuncia se continuo con el contrato de trabajo posterior a esa renuncia y eso quita efectos a la renuncia en si (esto es jodido, pero mas jodido por lo que viene despues)
2 - El fraude laboral originario por el cual la entidad era una intermediadora a los efectos de la sola registracion y para evadir responsabilidad del real empleador, osea el sindicato; en cuyo caso le aplicas la extension de responsabilidad.
Ya de por si este seria un caso jodido, pero es posible, con buena prueba ganarlo.
Pero en tu caso, si el traslado del trabajador al nuevo empleador (el sindicato) nunca ocurre en la realidad (el trabajador renuncia y despues le dicen "hasta luego" y jamas lo toman en el sindicato), ya perderias el derecho a alegar la tacita reconduccion. Entonces que sentido tendria que pudieras probar que el sindicato hizo continuidad de la actividad de la entidad y/o el fraude laboral por el cual la entidad era interposita persona..., si igual el trabajador ya renunció y con eso perdio los derechos indemnizatorios.
Que digas que hubo una promesa de tomarlo con el nuevo empleador, no va a alcanzar, eso es como alegar la propia torpeza por parte del empleado, como el trabajador que renuncia primero porque su empleador le dijo que cuando llegue el telegrama de renuncia que pase y le paga la indemnizacion.
Cuando una multitud de cuervos rodeaba al cliente al grito de "que pague!, que pague!", se hizo presente el señor y dijo "el que este libre de inflar una liquidacion, que arroje la primer calculadora"