Estimados colegas:
Necesito consultarles sobre una situación contractual un tanto sui generis que me genera dudas para resolver. El caso es el siguiente:
Un cliente tiene contrato con Telefónica, mediante el cual está autorizado a instalar cabinas de locutorios, instalar el sistema de carga virtual de celulares (se entrega el aparato en comodato y se firma el respectivo contrato) y además entrega tarjetas en consignación a los kioscos o locutorios.
El problema surge con éstas últimas, ya que mi cliente las compra a Telefónica y luego las entrega a consignación para aumentar el flujo de ventas y porque el mercado no le permite otra opción, pero no tiene forma de garantizarse el cobro de la venta de las mismas. Ya le ha pasado que varios clientes no le pagan en tiempo y en forma o bien, incumplen totalmente. Entonces, se encuentra desamparado ya que no tiene ningún instrumento que le otorgue garantías.
Lo que perdió, por el principio de "nadie puede alegar su propia torpeza", no tiene intenciones de recuperarlo, pero de ahora en más, creo que necesita algún contrato que lo ampare.
Cosas a tener en cuenta: las tarjetas per se no pueden ser objeto del contrato ya que la venta original es entre él y Telefónica y la consignación la realiza por su conveniencia comercial. Es preciso aclarar que Telefónica le otorga absoluta libertad en cuanto a sistema de venta.
Se me había ocurrido hacer un mutuo, traduciendo a efectivo el valor de las tarjetas entregadas en cada operación. Y luego, a medida que va haciendo pagos parciales de acuerdo a las ventas realizadas dichas entregas documentarlas como cancelaciones parciales, pero no sé de qué forma.
Todo esto, tal vez para lograr un efecto psicológico jajaja más que un real remedio, aunque sería buenísimo que pudiera protegerse de estas deudas que nunca son menores a los $3.000.
Gracias a todos!
Saludos
Josefina
Necesito consultarles sobre una situación contractual un tanto sui generis que me genera dudas para resolver. El caso es el siguiente:
Un cliente tiene contrato con Telefónica, mediante el cual está autorizado a instalar cabinas de locutorios, instalar el sistema de carga virtual de celulares (se entrega el aparato en comodato y se firma el respectivo contrato) y además entrega tarjetas en consignación a los kioscos o locutorios.
El problema surge con éstas últimas, ya que mi cliente las compra a Telefónica y luego las entrega a consignación para aumentar el flujo de ventas y porque el mercado no le permite otra opción, pero no tiene forma de garantizarse el cobro de la venta de las mismas. Ya le ha pasado que varios clientes no le pagan en tiempo y en forma o bien, incumplen totalmente. Entonces, se encuentra desamparado ya que no tiene ningún instrumento que le otorgue garantías.
Lo que perdió, por el principio de "nadie puede alegar su propia torpeza", no tiene intenciones de recuperarlo, pero de ahora en más, creo que necesita algún contrato que lo ampare.
Cosas a tener en cuenta: las tarjetas per se no pueden ser objeto del contrato ya que la venta original es entre él y Telefónica y la consignación la realiza por su conveniencia comercial. Es preciso aclarar que Telefónica le otorga absoluta libertad en cuanto a sistema de venta.
Se me había ocurrido hacer un mutuo, traduciendo a efectivo el valor de las tarjetas entregadas en cada operación. Y luego, a medida que va haciendo pagos parciales de acuerdo a las ventas realizadas dichas entregas documentarlas como cancelaciones parciales, pero no sé de qué forma.
Todo esto, tal vez para lograr un efecto psicológico jajaja más que un real remedio, aunque sería buenísimo que pudiera protegerse de estas deudas que nunca son menores a los $3.000.
Gracias a todos!
Saludos
Josefina
