No es posible darte una idea especializada del caso, con tan genéricas referencias.
No obstante, y fuera de lo estrictamente técnico, te transmito los criterios de mi experiencia en materia de presuntas mala praxis en estas muertes en casos de recién nacidos:
--Si los padres ya han tenido otros hijos sanos, son personas de instrucción medianamente buena, y tienen una íntima convicción muy fuerte basada en hechos objetivos apreciados por ellos (desaseo del personal asistencial, mugre ambiental, obreros que ingresan a refaccionar en áreas delicadas con sus ropas de calle como si nada, etc.), o en percepciones subjetivas (falta de respuestas claras, elusión por parte de los médicos responsables, desorden en la cadena de mandos, olvidos y contradicciones en las consignas dadas al personal de enfermería, etc.) = podrías asumir el patrocinio, aún consciente de las dificultades probatorias del caso en nuestro medio.
--Si se trata de padres primerizos, y lo que predomina en ellos es una gran desorientación, confusión y bronca, pero no logran identificar el "quid" del reproche, ni existieron causas predisponentes para un parto prematuro de las que el establecimiento médico debiera estar al corriente = asesorate antes de que no se trate de una fatalidad biológica. Esta suele ser la causa más frecuente, y lo mejor para ellos es elaborar su duelo y seguir adelante, no estar pegados durante años a una elaboración judicial lenta y amarga.
No sé en Provincia, pero en Capital las denuncias penales de esta índole suelen ir sucedidas de una audiencia informativa, en la que -si las cosas se hacen bien- los médicos involucrados tienen oportunidad de exponer los hechos desde su participación profesional y científica, lo que permite al juez hacerse una clara idea previa de la existencia o no de fundamentos para proseguir, y de la que el letrado puede tener oportuno conocimiento.