La presunción en este caso es que al realizar las maniobras de intubación para anestesia, se llevaron por delante los incisivos. Esto implica un daño mecánico sobre piezas dentarias cuyo estado previo ignoramos, y sobre un paciente cuya edad también ignoramos. Como siempre, antes de opinar en estos temas hay que disponer de buena información (en este caso, una ficha odontológica previa, en primer lugar).
Los juicios de malapraxis no se definen por jurisprudencia, sino en la etapa probatoria. Lo que tenés que probar es que la dentadura estaba perfectamente sana cuando entró al quirófano, y que salió de él desdentado.