La responsabilidad médica es reconocida como "de medio(s)" y no de "resultado(s)". La esterilización por ligadura de trompas se lleva a cabo por diferentes métodos, todos ellos universalmente aceptados y reconocidos científicamente como eficaces; todos, sin embargo, presentan un porcentaje de fracaso, por causas atribuíbles al terreno biológico. La técnica más segura y drástica es la sección de las trompas, seguida de ligadura de los cabos; pero no goza ya del prestigio original, porque el ser humano es muy variable en sus determinaciones, y hay un 30% de mujeres que vuelven a formar pareja, se arrepienten de su decisión primera, y solicitan la reconstrucción de su capacidad generativa. Por eso los tocoginecólogos prudentes recurren a otros métodos más fácilmente reversibles. Todos tienen un margen de falla, no imputable al operador.
Por otra parte, puede ocurrir que, por impericia, la técnica no se lleve a cabo adecuadamente: este sería el caso pasible de reclamo judicial.
Te sugiero leer en mi blog las "Cartas...", en particular la 4ª, que se refiere a esto de la medida de las responsabilidades.
No es un tema fácil, sin duda.