Jurisprudencia hay a montones, es la misma que la de la nulidad de los actos juridicos, en si la renuncia es un acto juridico. Si tal acto esta viciado entonces es nulo. Hasta ahi todo bien y hay jurisprudencia a patadas.
Pero, en este caso en concreto,
le grito tanto, la asustó
Si el miedo que la trabajadora tenia fue por las amenazas, entonces lo que importa es el contenido de las amenazas, si tales fueron las relativas a denunciar la posible comision de un delito, entonces no hay amenaza alguna (eso seria el ejercicio legitimo de un derecho, y si el delito que se denuncia es falso pues es otro tema que encuadra en un caso de daños y perjuicios por denuncia dolosa, creo que el 1078 del CC)
Si las amenazas fueron otras (y que son del tipo delictivas) entonces si habria coaccion por temor, pero ahi tendria la persona que pide la nulidad del acto juridico probar la existencia de tales amenazas y que las mismas fueron lo suficientemente fuertes como para causar el efecto de hacerle hacer a la persona algo contra su voluntad al punto de que pudo ir sola al correo a mandar un telegrama de renuncia y no pudo en ningun momento darse cuenta de que tenia el derecho de elegir no hacerlo
Y la llevó casi a la fuerza hasta el correo a mandar el telegrama
"Casi" no es lo mismo que "hacerlo", para que haya el vicio de la voluntad de haber sido coaccionado por fuerza fisica te tienen que llevar por la fuerza y esa fuerza tiene que ser irresistible para la persona que la recibe y no "casi"
Cuando una multitud de cuervos rodeaba al cliente al grito de "que pague!, que pague!", se hizo presente el señor y dijo "el que este libre de inflar una liquidacion, que arroje la primer calculadora"